La Academia Nacional de Periodismo tuvo su origen en 1987, en el ámbito del Círculo de la Prensa por iniciativa de un grupo de profesionales de larga y prestigiosa trayectoria. Se llamó entonces Academia Argentina de Periodismo hasta que el 13 de octubre de 1992 se dictó el decreto 1879 por el cual quedó incorporada al régimen de las academias nacionales bajo la denominación Academia Nacional de Periodismo. Una posterior resolución del entonces Ministerio de Cultura y Educación fijó su sede en el edificio de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

En los fundamentos de su creación se destaca que el periodismo, en tanto intérprete de la opinión pública y agente dinámico de la cultura, cumple en la sociedad un papel insustituible. Entre sus fines se halla el sostén del periodismo como derecho consagrado por el artículo 14 de la Constitución Nacional al establecer que todos los habitantes de la Nación pueden publicar sus ideas por la prensa sin censura previa. Postula que el ejercicio del periodismo se funde en principios éticos y se manifieste por un constante ejercicio de la verdad, y persigue la expresión de un pensamiento ecuánime para juzgar los actos individuales o sociales, y la permanente defensa de los principios republicanos y democráticos. Entre sus propósitos se halla también estudiar e investigar la historia del periodismo, en particular el argentino, para mantener vivo un registro de su memoria. Edita publicaciones, sostiene el proyecto de esta página web y organiza actos culturales y de divulgación, a la par de que forma una biblioteca especializada, una hemeroteca y un archivo documental periodístico.

Otorga anualmente la ‘Pluma de Honor' a personalidades distinguidas por su empeño en la defensa de sus mismos principios y su servicio a la prensa y la sociedad, sin otro propósito que la difusión del conocimiento y la afirmación del pensamiento libre. Mantiene un intercambio cultural e informativo con entidades del país y del extranjero que cultivan una acción coincidente con sus fines, así como establece convenios de reciprocidad con universidades y organismos oficiales o privados.

La guía principal de sus objetivos se finca en el principio de que no hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. Su ejercicio no es una concesión de las autoridades sino un derecho inalienable del pueblo. Sólo mediante la discusión abierta y la información sin barreras se hace posible buscar respuestas a los grandes problemas colectivos, crear consensos, permitir que el desarrollo beneficie a todos los sectores y avanzar en el logro de la equidad y la justicia social.

La Academia Nacional de Periodismo se encuentra actualmente integrada por los siguientes miembros de número: